El Hermano Mayor y la
Junta de Gobierno de la Hermandad del Stmo. Cristo del Perdón, María Stma. de
la Soledad, Ntra. Sra. de la Amargura, Ánimas Benditas del Purgatorio, Sta.
Ángela de la Cruz y San Sebastián Mártir, en representación de todos nuestros
hermanos, manifiestan su profundo pesar por el fallecimiento de NHD JESÚS PINO
CÁCERES. Nos unimos así al dolor de sus familiares y seres queridos, a quienes
transmitimos nuestras más sentidas condolencias por tan irremplazable pérdida,
en recuerdo de nuestro querido hermano que partía a la Casa del Padre de manera
repentina en la mañana de este sábado 18 de abril.
Para hablar de Jesús Pino
en nuestra Hermandad es necesario hablar de casi toda la historia de la misma,
ya que era uno de los hermanos más antiguos en la nómina de nuestra
Corporación, persona sencilla y entregada que formaba parte de ese grupo de veteranos
de la Hermandad que nunca han dejado de estar vinculados a la misma.
Siempre ha estado
dispuesto a trabajar y a ayudar a su Hermandad sin condiciones ni
protagonismos, todo era servir y dar servicio en todo lo que se ha necesitado
de él y desde que nos trasladamos a la Ermita, no dudó en hacerse cargo de la
apertura de la misma el día que nosotros le solicitáramos. Era una persona que
además de que se podía contar con él para todo, también se podía hablar con él
de todo, ya que han sido muchos los consejos que nos ha dado y que siempre
hemos procurado llevarlos a cabo.
Jesús llegó al seno de la
Junta de Gobierno a principios de los 60, como colaborador, aunque sus
ancestros siempre estuvieron vinculados con nuestra Hermandad; él llegó con
aquel grupo humano revolucionario que levantó el vuelo de nuestra Hermandad y
de la Semana Santa palmerina tras años de decadencia, resurgir que aún sigue
hasta la actualidad, al igual que su vinculación con la misma hasta su último
aliento. Jesús Pino, durante tantos años, ha ocupado muchos de los diferentes
cargos en el seno de nuestra Corporación, destacando que, siendo Teniente de
Hermano Mayor, llegó a ser Hermano Mayor accidentalmente durante unos meses,
tras la dimisión forzosa de D. Miguel Parra Madrid en mayo de 2003 hasta que se
convocaron elecciones en octubre de 2003 en las que fue elegido por primera vez
de Hermano Mayor D. Manuel Millán González.
También podríamos recordar
multitud de anécdotas con él en las pedidas, tómbolas y cualquier momento de
vida de Hermandad, pero sin duda alguna le recordaremos siempre por ser uno de
los grandes impulsores de la construcción a finales de los ochenta de nuestra
primitiva Casa de Hermandad en la calle Ronda de los Legionarios, así como de
la remodelación de la Ermita de San Sebastián para que fuera nuestra actual
sede, promotor del rezo del Santo Rosario cada viernes del año en nuestra
Ermita, inventor de multitud de ingeniosos enseres para usos diversos en la
Hermandad, … sin echar en el olvido tantos momentos vividos junto a su señora,
Rocío Madridm en el taller de bordados de nuestra Hermandad, donde también se
encontraban sus primos Juan y Dolores Casado entre los componentes del mismo
que diariamente se daban cita en la antigua Casa Hermandad para incrementar
nuestro patrimonio artístico.
Jesús nunca fue
consciente, porque no hacía nada por ningún interés concreto, sólo era entrega
y generosidad abnegada para lo que necesitara y creciera su Hermandad, con el
único objetivo de ser, crear, engrandecer, sembrar, generar, hacer HERMANDAD,
su Hermandad del Perdón, donde para algunos se convirtió como en otro padre,
otro abuelo, otro tío, otro costalero más, …
Su empresa, Mosaicos Pino,
siempre a nuestro servicio como si fuera una extensión más de la Hermandad, … Qué
ejemplo nos ha dado a todos siempre de lo que significa ser servicial, humano,
trabajador, constante, …
Aunque hace ya algunos
años le fue impuesta la medalla dorada de nuestra Hermandad, por su ejemplo de
perseverancia, fidelidad, constancia y firmeza en la devoción a Nuestros
Sagrados Titulares, y recibió el homenaje íntimo en una de las Cenas Anuales de
Hermandad, siempre estaremos en deuda y agradecidos a Jesús Pino por todo lo
que le ha dado a su Hermandad; gracias por el amor y la devoción que le tenías
al Santísimo Cristo del Perdón, María Santísima de la Soledad y Nuestra Señora
de la Amargura, y gracias por haber transmitido esa herencia a tus hijas,
nietos, sobrinos, vecinos...
Hace sólo tres semanas,
recibía de puertas abiertas a Sus Sagrados Titulares en su casa durante la
pasada Estación de Penitencia del Domingo de Ramos, jubiloso por ver como se ha
engrandecido la Cofradía y soñando con los nuevos proyectos que nos quedan
pendientes, sin imaginarnos que todo cambiaría tan de repente. Ahora serán sus
Sagrados Titulares los que le abran las puertas (D.m.) hoy domingo de su casa
en la Ermita de San Sebastián a las 16:00 horas, para que su Cristo del Perdón
sea quien reciba su alma eternamente y la presente ante el Altísimo, junto con
nuestra Madre que por un lado siempre muestra su luto en Soledad con la mirada
puesta en la última morada y por otro lado muestra la luz y la pureza de su
Amargura virginal en estos días de Pascua de Resurrección que conmemoramos, que
aceptó ser la Madre de Dios aun sabiendo el sacrificio y los tormentos que ello
suponía, para finalmente alcanzar la Gloria que se trasluce en la profundidad
de su mirada que nos marca el camino siempre de frente.
¡HASTA SIEMPRE HERMANO Y
GRACIAS POR TODO Y POR TANTO!
El velatorio se encuentra
en el Tanatorio Comarcal de La Palma del Condado, aunque a partir de las 4 de
la tarde esperaremos para despedirlo en la Ermita de San Sebastián y
posteriormente acompañarlo al responso que tendrá lugar a las 5 de la tarde en
la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista ante la Imagen de nuestro Primitivo
Stmo. Cristo del Perdón que preside el Altar Mayor. Rogamos a todos nuestros
hermanos y simpatizantes una oración por el eterno descanso de su alma, a la
par que transmitimos nuestras más profundas condolencias a todos sus familiares
y seres queridos.
Descanse en la Paz de
Dios.